viernes, 20 de septiembre de 2019

No podrán decir que no lo intenté...

Perecedera concordancia

Fue fugaz como un parpadeo,
como el aleteo de un colibrí
que no se sabe decidir
por la flor que más le gusta
 y termina volviéndose a casa
con un hambre molesta e incómoda.

Repentino como el relámpago
que anuncia su llegada
con estruendosa fanfarria
y juega con el lapso
entre quebranto y luz.

Tan efímero como una exhalación,
como un suspiro entrecortado 
que se atraganta a media voz
entre triste y cansado
pero sin decantarse
por ninguno de los dos.

Tempo huidizo como el de una canción
que pierde la paciencia
y se precipita impaciente 
hacia el olvido a media sonrisa
de este espectáculo atroz.


No hay comentarios:

Publicar un comentario