domingo, 16 de mayo de 2021

Segundas partes nunca fueron buenas...

Bola de plomo II


Me muero y no puedo evitarlo,

me muero con un nudo en el pecho,

con una sensación de ahogo

que crece invisible desde dentro

sublimando una bola de plomo incandescente

que desgarra y carboniza mis ganas de vivir.


Me muero con los ojos abiertos,

simulando que soy roca inquebrantable,

intentando sonreír mientras seco mis lágrimas a escondidas,

mientras desaparezco en mi propio naufragio

agarrando desesperado los pecios que todavía alcanzo

con torpes manotazos a la nada.


Me muero y quisiera evitarlo,

quisiera aparentar pubescencia

y no tener que maquillar bregaduras

por las que me vacío lentamente

cuando la piel no aguanta más la presión

y la escoria se me escapa viscosa y sin prisa

como queriendo alargar el tiempo

entre el cepo y la guillotina.


"Dessins" de Christophe Hohler