bajo la luz de las farolas,
con ese amarillo caliente,
amarillo agosto,
amarillo tres de la madrugada
de vuelta a casa,
de vuelta de ti,
de todo,
de vuelta.
Las noches de agosto son tan amarillas
y la vida tan granaína,
que yo y mis historias
y su mala follá
de vuelta a las tres,
con las manos en los bolsillos
de esta gabardina inventada,
bordada con mi savoir-faire
y toques vintage,
con tequieros de escaparate,
con esmero,
con clase;
retales de despedida,
de eco y camiones de la basura,
de película noir,
de Bogart con sombrero borsalino,
Rick Blaine sin Ilsa Lund.
De esta es la última vez,
de eso, sobre todo.
"Un cero a la izquierda
no cuida modales ni discute."
Los últimos versos de la tragicomedia.
