Algo tiene la noche,
que tanta fascinación nos causa,
¿será la luna?,
será tal vez su magia.
Atraídos al foco luminoso
como insectos alados,
vamos en sagrada reunión
las almas despiertas,
a cantarnos con estruendo fracasos,
odas al antihéroe regadas con alcohol.
Aquí no hay damas ni princesas,
somos pícaros, ladrones,
compartimos heridas y cicatrices
nos mojamos los bigotes
y reímos a carcajadas.
Nuestros sueños nos asustan,
los ahogamos por tal causa
en nuestro ritual de ancestros
hasta que el sol nos arrastra.
El irresistible magnetismo de la oscuridad.
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